Cómo un ático de 210 m² en Belgrado encontró su identidad en la luz y el silencio del diseño

El proyecto Apartment NK, firmado por Novak Kijac Architects, demuestra que la elegancia contemporánea no necesita artificio — solo materiales honestos, proporciones cuidadas y una obsesión por la luz natural.

Hay proyectos de interiorismo que se explican en una sola imagen. El ático NK en Belgrado es uno de ellos: una planta de 210 m² donde la luz entra sin pedir permiso, los volúmenes respiran y cada superficie parece elegida no por lo que añade, sino por lo que evita.
El encargo llegó con una premisa clara por parte de la familia propietaria: un hogar diáfano, de tonos neutros, que comunicara calma sin caer en la frialdad. Un espacio abierto donde cocinar, comer y descansar ocurriera en un mismo flujo continuo, sin barreras físicas que interrumpieran la vida cotidiana. Novak Kijac Architects tomó esa premisa y la convirtió en arquitectura.

La luz como material de construcción
La primera decisión del proyecto —y probablemente la más importante— fue tratar la luz natural como si fuera un material más. Las superficies acristaladas de gran formato no son simples ventanas: son el mecanismo que activa el resto del espacio. Según la hora del día, transforman la percepción de cada estancia, modulando la temperatura visual del ambiente sin necesidad de recurrir a capas decorativas.
La paleta cromática responde a esa misma lógica. Los tonos suaves y luminosos que recorren el apartamento no son un recurso neutro por defecto, sino una decisión consciente para que la luz rebote, se difunda y llene los rincones con una claridad uniforme. El resultado es un espacio que parece más grande de lo que mide y más cálido de lo que sugiere su minimalismo.

La cocina: donde el diseño técnico se vuelve invisible
En un apartamento de planta abierta, la cocina no puede esconderse. Aquí está en el centro de la vida doméstica, y su acabado lo refleja. La encimera, la isla central y el revestimiento de pared fueron realizados íntegramente en HIMACS Aurora Daymoon, una tonalidad que pertenece a la colección Aurora & Marmo y evoca los matices del mármol natural sin reproducirlo literalmente.
La elección no fue solo estética. Las superficies continuas sin juntas visibles de HIMACS resuelven uno de los problemas más comunes en cocinas de uso intensivo: los bordes y uniones que acumulan suciedad con el tiempo. Aquí, el plano de trabajo fluye desde la encimera hasta la pared sin interrupciones, creando la ilusión de que toda la cocina está tallada en un único bloque de material.
Un detalle arquitectónico rompe la geometría rectangular de la isla: uno de sus extremos adopta una forma cilíndrica que introduce una nota orgánica en el conjunto. Es un gesto pequeño, pero con un efecto significativo: suaviza la rigidez del espacio y recuerda que el diseño bien resuelto no necesita ser estrictamente ortogonal.
Desde el estudio de arquitectura lo expresan con precisión: "HIMACS ha demostrado ser la solución ideal para este desafío técnico y estético, imitando con elegancia los matices de los materiales naturales, sin recurrir a patrones repetitivos."
La coherencia del material se extiende más allá de la cocina. El mueble de televisión en el salón repite la misma tonalidad Aurora Daymoon, creando un hilo conductor visual que unifica estancias sin necesidad de elementos decorativos adicionales.
El baño: minimalismo que se toca
Si la cocina es el espacio donde HIMACS demuestra su capacidad técnica, el baño es donde revela su dimensión sensorial. El lavabo a medida, fabricado íntegramente en este material, no tiene bordes, juntas ni soldaduras visibles. Es una pieza única que responde tanto a la mirada como al tacto: su superficie lisa, densa y homogénea comunica una solidez que los materiales compuestos raramente consiguen.
La resistencia a la humedad no es solo una ventaja funcional en este contexto: es lo que permite que el material mantenga su integridad estética con el paso del tiempo, sin que la exposición constante al agua deteriore el acabado ni genere las manchas que afectan a otros materiales de baño.
La tonalidad Aurora Daymoon vuelve a aparecer aquí, cerrando el círculo cromático del apartamento y reforzando esa sensación de que todo el proyecto fue concebido como un único objeto coherente.
Sobre HIMACS: el material que hace posible estas superficies
HIMACS es un material Solid Surface compuesto por acrílico, minerales y pigmentos naturales. Su proceso de fabricación mediante curado térmico le otorga una densidad y homogeneidad superiores a otros materiales del mismo tipo, lo que se traduce en mayor durabilidad y una capacidad de termoformado que permite adaptarlo a geometrías complejas.
Entre sus propiedades más relevantes para proyectos residenciales destacan su superficie no porosa —que impide la absorción de humedad y facilita la limpieza—, la ausencia de sustancias como sílice, formaldehído o nanopartículas, y una garantía de 15 años para productos fabricados por el HIMACS Quality Club.
La colección Aurora & Marmo, de la que forma parte Aurora Daymoon, es una de las líneas que mejor traduce la estética del mármol natural al lenguaje de las superficies continuas: los degradados son suaves, los patrones no se repiten mecánicamente y la tonalidad varía con la luz de una forma que los materiales sintéticos convencionales raramente logran.
Ficha del proyecto
El apartamento NK es el resultado de una colaboración entre cliente, arquitectos y artesanos locales que encontraron en los materiales adecuados el lenguaje para construir ese equilibrio entre belleza y vida cotidiana que los propietarios buscaban desde el principio.
- Proyecto: Apartment NK — Belgrado, Serbia
- Estudio: NK Architects Belgrade (Novak Kijac, Igor Veselinovic, Aleksandra Radulovic, Ana Vukovic)
- Superficie: 210 m²
- Material: HIMACS Aurora Daymoon (colección Aurora & Marmo)
- Aplicaciones: encimera, isla y pared de cocina; lavabo; mueble de TV
- Fabricante HIMACS: Emerald Living, Novi Sad
- Fotografía: Alex Tselekidis