Ingeniería Forense: El edificio que sobrevivió sismos, pero sucumbió ante la lluvia

Ingeniería Forense: El edificio que sobrevivió sismos, pero sucumbió ante la lluvia

En la Ciudad de México, un trágico derrumbe en la colonia Condesa dejó a una persona atrapada y levantó una gran incógnita: ¿Cómo es que una edificación que había soportado los fuertes sismos del 85 y de 2017 terminó cediendo en una temporada sin sismos?

El experto en ingeniería estructural Pablo Viadas, a través de su canal Editorial Viadas, realizó un análisis de "ingeniería del desastre" o ingeniería forense sobre este caso. Lejos de tratarse de un accidente imprevisible, la caída del edificio fue la crónica de un colapso anunciado, donde el peor enemigo no fue la tierra, sino el agua y la falta de mantenimiento.

Aquí desglosamos las claves de este análisis estructural.

1. El agua acumulada: Un enemigo silencioso y destructivo

A simple vista, el edificio abandonado tenía un problema grave de estancamiento de agua en las azoteas [02:46]. El agua retenida no es inofensiva; cuando el concreto se agrieta, la humedad se filtra y ataca directamente al acero de refuerzo.

¿Qué pasa cuando el acero se oxida?

El acero corroído por el agua se expande y se "hojaldra", lo que rompe y resquebraja el concreto desde adentro [12:22]. El concreto y el acero están diseñados para trabajar en equipo (uno a compresión y el otro a tensión), pero cuando el acero cede por el salitre y el óxido, los muros pueden derrumbarse llevándose los tabiques enteros [05:56].

2. Sobrepeso no calculado: Tinacos y tanques de gas

En las imágenes previas al derrumbe obtenidas por satélite, el ingeniero observó elementos pesadísimos instalados sobre una losa que apenas estaba armada [06:26].

  • Al parecer, el lugar operó alguna vez como restaurante y mantenía tanques de gas estacionario y grandes tinacos de agua [06:39].

  • Estas cargas muertas, que pueden rebasar la tonelada de peso, generan un estrés masivo sobre losas deterioradas y armados muy someros que no fueron diseñados para soportar dicho esfuerzo [08:18].

3. Señales de alerta ignoradas

La investigación visual arrojó un detalle preocupante: la losa ya presentaba un sistema de apuntalamiento casero [05:06]. La presencia de "polines" de madera o metal sosteniendo el techo evidencia que el daño estructural era conocido y que la losa estaba al borde del colapso mucho antes de la tragedia.

¿Cómo prevenir que esto pase en tu casa o edificio?

El Ing. Viadas recalca que la salud estructural de un edificio está dictada por las grietas. Si tu edificio tiene grietas activas en la planta baja o en los últimos pisos, es un edificio enfermo [14:14].

Para evitar catástrofes similares, los expertos recomiendan:

  • Impermeabilizar y desazolvar: Nunca dejes que el agua de lluvia se acumule en los techos. Limpia las coladeras y barre el agua [03:36].

  • No agregues peso excesivo: Si vas a colocar grandes tinacos o estructuras adicionales, asegúrate de que el diseño estructural lo soporte.

  • Apuntala y repara: Si ves que el acero de tu techo está expuesto, la losa ya no está trabajando. Coloca polines apuntalando el peso inmediatamente y busca a un ingeniero para demoler y reponer la losa [09:54].

  • Cierra las grietas: Rellénalas con productos adecuados. Si se vuelven a abrir, significa que hay un hundimiento activo y necesitas intervención profesional [14:36].

La tecnología al rescate

Hoy en día, se utilizan escáneres láser y nubes de puntos para analizar el comportamiento estructural y detectar hundimientos milimétricos, y soluciones modernas como la fibra de carbono para reforzar columnas o cúpulas históricas sin tener que demolerlas [16:48].

🔗 No te quedes con la duda, mira el análisis forense completo en el video original aquí: https://youtu.be/Pm31aLl6i1Y

 


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